
Amor ausente, del corazón carcelero
fuiste brisa y tempestad
Yo te regalo la flor y te dibujo la risa
yo te mando mi sonrisa
bañada en sinceridad
Hoy pinto mi pobre verso
sobre una eterna amistad.

Amor ausente, del corazón carcelero
fuiste brisa y tempestad
Yo te regalo la flor y te dibujo la risa
yo te mando mi sonrisa
bañada en sinceridad
Hoy pinto mi pobre verso
sobre una eterna amistad.


¡Guayota, Achamán!
Y levantó la añepa, el cetro de los menceyes.
Ya los cánticos eran tenues y los ruegos a los dioses eran una ceremonia carente de sentido
La noche destilara su veneno en alambiques de música y fuego
las piedras del volcán se transformaran en aves de remoto canto
como lamentos en laberintos sonoros circundaran la muerte.
El Mencey ordenara a los volcanes que rompan el cerco
sus fuegos mecerán la red donde caerán todos los tramposos
en el mapa de los huesos guanches.
Con lo que quede, el Mencey esculpirá Diosas
como lo último que venda en los mercados del infierno.
Los nervios se sublevaran para dar paso al delirio
ejecutándose entre los despojos
de los guanches masacrados en las laderas del Teide
por los sicarios de Dios y del Rey.
Con lo que quede, Añaterve hará lapidas
como lo último que venda en los mercados del infierno.
En una atronadora música danzaran con todo este delirio
los estampados huesos en las rocas volcánicas y nunca sera hoy.
Con lo que quede, Bencomo hará hachas
como lo último que venda en los mercados del infierno.
Un gran ruido los despertará a todos cuando menos lo esperen
en el magisterio de sus ocupaciones cotidianas
y ya no podrán tomar la leche ordeñada a la cabra de tetas de oro.
Con lo que quede, El Mencey loco Beneharo hará mortajas
como lo último que venda en los mercados del infierno.



Carminas rosas las musas
amigas de los poetas
celestes vuestros corazones
con destellos de sabias diosas
alimentáis al poeta
preñandolo de poemas
de versos y de canciones
y amuletos contra brujas
homicidas de lusiones.
.....
Roja tinta tiñe el blanco
como sangre en frío mármol
pétalos de poesía
en rosas carminas los tornan
mis musas pintan el árbol
del azul verso y la prosa
acida del condenado
musas que se vuelven diosas
dentro de mi poesia.
.....
Estrangulando temores
rosas carminas las musas
amigas de los poetas
con petalos de mil colores
de verso pintan mi noche
de azahares las miradas
entre la nada y el cielo
danzando el vals de las Diosas.



Otorgado por Carmina; gracias, amiga http://detintaenvena.blogspot.com/
